martes, febrero 07, 2006

CONTRASTES

Los contrastes q se encuentran al viajar de una ciudad a otra son cada ves mas claros y horribles de encontrar, pero esa es en si la esencia de la vida, q seria de los ricos sin los pobres, de los bonitos sin los feos, de los trabajadores sin los desempleados.

Cada ves q viajo a Quito, me encuentro con q ya a las personas q viven en esa ciudad, se les da de muy poco o casi nada ver a una criatura pedir limosna, a una mujer vender en las paradas de buses, a niños pidiendo limosna en el trole o en cualquier bus, a desplazados de Colombia con su cartel en cada esquina, pidiendo por un pan, o por algo de ayuda.

Será q al ver cada día a la misma persona q te pide limosna, el corazón se te endurece a tal punto y literalmente esas personas desaparecen de tu vista, y solamente ves q lo quieres mirar, lo q no te molesta, lo q no te haga sentir mal.

Parece q entre mas pobreza ves a tu alrededor, mas inmune te vuelves al dolor de la demás gente, y eres capaz de decir “ no me importa, eso no me pasara a mi ni a mi familia ”.

Desde q nació mi hija, cada ves mas me duele ver a una criatura en las cales, jugando con basura, mientras los padres están trabajando en la esquina del semáforo vendiendo lo q pueden para sobrevivir otro día mas.

Es bueno decir, gracias dios por no estar en ese lugar, y no tener q sufrir como ellos, o yo soy el culpable de q ellos estén así?

Será q estamos viviendo en un paraíso con todas nuestras comodidades, o estamos en el infierno, viendo como mueren a nuestro lado y no hacemos nada para cambiar eso?

Pero q podemos hacer, si con una moneda no se para el hambre, si con invitar a comer al muchachito q te limpia los zapatos no le cambias la vida, solo le ayudas ese día y nada mas.

6 Comments:

Anonymous Nando said...

tienes razón compadre en esta ciudad (Quito) se organizan protestas por que matan a un toro en diciembre pero nadie dice nada cuando para navidad las calles están llenas de niños pidiendo limosna.....

Claro que no podemos cambiar, pero un primer paso es por lo menos abrir los ojos y no ingorarlos pensando que son parte del mobiliario urbano de Quito.

Muchos saludos

febrero 08, 2006 1:41 p. m.  
Blogger Phantom said...

Es difícil. Al inicio uno siente pena y se estremece cuando alguien sube a vender golosinas o a pedir caridad en los buses, por ejemplo. Pero ver eso todos los días a 2 o 3 personas que lo hacen mientras dura el recorrido de tu bus termina hinchándote las bolas.

Por lo menos a mí me pasó eso. Cuando ya estaba por dormitar tranquilamente en el bus después de una pesada jornada en la U se subían a cantar o a ofrecer sus golosinas, "chucha, otro" era lo primero que podía pensar. Tristre, crudo, inhumano y egoísta, si... pero real ¿qué se le va a hacer?

Saludos

febrero 08, 2006 2:45 p. m.  
Blogger sedante said...

Cuando estuve en el hospital cuidando de mi mamá había una señora, ella llegó un día a la habitación llorando porque su madre se había muerto y no tenía para sepultarla. La mujer lloraba y se notaba en su ropa y en las fuertes expresiones de su rostro que no tenía muchos recursos. Algunas personas decidieron ayudarla.

Como mi madre estuvo en el hospital dos meses no tienes idea de las veces que la vi regresar. Era una vez por semana como mínimo en cada sección. Mató a su mamá, a su hermana, a su hija!! Con fotos y todo. Al diablo con su llanto y con su pobreza. Era una mujer que bien podía hacer algo con sus manos. Eso es lo que me cabrea y me lleva a desconfiar de todo aquel que pide dinero.

febrero 09, 2006 1:26 p. m.  
Blogger Peluso said...

Pero por unos no podemos jusgar a todos...... yo se q algunos adultos pueden trabajar y se les da mas facil pedir limosna, pero lo q me duele es ver a la niña del bus q vende sus dulces y carga a su hermanita menor. Que sera de la madre q hizo eso, o a caso no tienen mama para cuidarles, o la mama es la q se aparecio en el hospital dnd tu estabas?......

ESTAMOS EN EL INFIERNO ???

febrero 09, 2006 1:29 p. m.  
Blogger sedante said...

Otro:
Una vez vimos con mi enamorado -en ese tiempo- a un niño consumiendo goma, mi enamorado le ofreció algo de comer a cambio de su goma, le ofrecimos ayuda pero le pedíamos su goma, que no la consumiera por lo menos ese día... el chico no la quiso soltar, prefirió quedarse sin comer. Le dejamos igual la comida y sabes que hizo? la pateó!

Talvez era su forma de expresar inconformidad con la vida.

No creo que es el hecho de hacernos los ciegos Peluso. Es el hecho que es poco lo que puede hacer cada uno por ellos.

febrero 09, 2006 1:34 p. m.  
Blogger sedante said...

Peluso, lo triste es que a estos niños se les enseña a pedir limosna. Acá en Guayaquil ves a muchos niños así. Y en la esquina ves a sus padres sentados.(¡!)

Lo peor es que son bravos... les das 10 centavos (por la razón que sea) y se enojan. Te insultan si no les das nada. Y tampoco es así.

Yo entiendo perfectamente el lado humano del cual hablas... la vida es así.

febrero 09, 2006 1:37 p. m.  

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